Estamos condenados a un PRESENTE que es ETERNO...

El único tiempo posible es AQUÍ y AHORA...
No hay otra oportunidad...
Hay que vivir intensamente porque no habrá un después.

martes, 15 de febrero de 2011

EL DESCANSO DEL GUERRERO


Tendido sobre la arena, viendo los irrecuperables colores de la tarde, respiraba sintiendo que nada de lo vivido le era ajeno. Sin duda su historia, sus penas, llantos, dolores y alegrías no eran para nada ordinarios. Había llegado a una etapa en la que las trivialidades de los otros le parecen juegos y todo lo esencial le es revelado sin mayor esfuerzo. Puede ver con facilidad el mundo interno de quienes se le cruzan en su deambular cotidiano... así va descubriendo mundos y regalando precisamente lo que los otros esperan justo recibir en cada encuentro. Siente de inmediato la energía desplegada y conecta con las almas de una manera que a ratos incluso le asombra. Y es que algo ocurrió en él y produjo ese inmenso vuelco existencial, destapando capacidades que no creía que estuviesen dentro suyo. Trasciende las diferencias de los envases, es capaz de traspasar las miradas para perderse en los parajes que configuran las ganas de quienes tiene al frente. A menudo se emociona - incluso hasta las lágrimas- con lo que le pasa a esas otras almas...

Esa tarde, viajaba mentalmente por los rincones de su memoria desempolvando imágenes y sonidos del tiempo. Las nubes ya no eran nubes, eran un desfile de personajes de algodón, y ya no estaba tendido en la arena si no en el techo de aquella enorme casa construida por su abuelo, hasta donde llegaba en secreto y pasaba tardes enteras muchas veces hasta quedarse dormido o hasta saltar de allí practicando el vuelo, que estaba convencido que todos los seres humanos habían perdido en algún momento al hacerse adultos. Saltaba del techo y aterrizaba en el patio de sorpresa, siempre sin daño porque de tanto hacerlo ya sabía cómo caer sin problemas.

Solo, estaba completamente solo... sintiendo esa misma brisa que lo envolvía cuando trepaba hasta la cima de los árboles para mecerse por largo rato sentado en sus ramas. Su vida había sido marcada por la inmensidad de la soledad de adentro, esa que curtió su temple y que con los años se transformaría en una compañera incondicional sin él quererlo. Hubo un par de años en los cuales esa amiga pareció alejarse y no supo de ella nada... se había enamorado perdidamente y el amor llenaba todos los espacios... en ese tiempo vivía disparado al futuro imaginando una vida junto a quien amaba. Juntos conquistaron bosques milenarios, cascadas perdidas, volcanes y mares. Pero un día cualquiera, sin él quererlo ni entenderlo, toda esa historia se terminó y el vacío se hizo inmenso, el paisaje comenzó a desaparecer y todo se volvió de un color gris amargo. Se perdió muy desorientado, el futuro ya no existía y el amor lo había abandonado... así, sumido en el más inmenso dolor imaginado, murió enterrado en el olvido.

Por eso, ahora viendo los irrecuperables colores de la tarde, acompañado nuevamente de su amiga la soledad, respira hondo pues pocos saben que regresó de la muerte y ésta vez sin pedir nada... solamente regala todo lo que puede, se emociona, abraza, lucha con los otros que va descubriendo en su camino y que en algo se le parecen, y mira al cielo para agradecer estar nuevamente vivo... el Amor para él parece ser cosa del pasado, por momentos lo extraña porque sabe que cuando ama el mundo se llena llega de magia. Pero no le ha ido bien y quién sabe si algún día volverá a sentirlo a su lado... tal vez eso nunca más ocurra.

Se levanta, se viste, toma su armadura, empuña su espada y se dispone a librar otra batalla...

miércoles, 5 de enero de 2011

Melusina, el dólar está subiendo!...


  1. Melusina, el dólar está subiendo!...
    pero qué importa
    si el alma se quiebra en un segundo.
    Amor, si eso pasa
    te ayudaré a armarla de nuevo!

miércoles, 27 de octubre de 2010

Envuelto contigo!


Es noche con viento en el sur... hay rumor en el follaje y los perros ladran... todo queda sugerido, como una sombra o un roce con palabras!.
..


Eso que te guardas, la mirada cruzada sin decir nada, la caricia en la pantalla que busca traspasarla, lo no explícito, exacerba mis ganas!


No tocaré tu silencio, seré un aroma, una melodía de fondo, un suspiro que se enreda furtivo en tu pelo... sólo quiero sentirte conmigo!

A esta hora la noche se vuelve más honesta, se ve al humano que hay tras la careta. Tu descansas y yo te escribo... es mi manera de tenerte!

Cruje la casa y cruje también mi alma, azotadas ambas por las circunstancias... un gato corre en el tejado arrancando de su propio fantasma... y yo comienzo a adentrarme en tu pecho luego de otra noche pensando en ti y velando tu sueño!


Se abrió el cielo y llueve sobre Agua Temu justo cuando he capturado tu Halo y lo proyecto sobre mi cama, para dormirme ahora feliz completamente envuelto contigo!



sábado, 23 de octubre de 2010

El bosque de los espejismos


El bosque luce extraño... los árboles se han doblado y enredado entre ellos, como si se abrazaran bajo esta noche de luna con halo... la temperatura ha bajado y la respiración se condensa, duele avanzar en esta atmósfera de espejismos en la que no se sabe qué exactamente es lo verdadero.

El lobito, cansado y triste, no entiende muy bien qué es lo que ocurre... mira alrededor y todo le parece tan falso, éste no es el bosque amable que a menudo recorre y disfruta sintiendo tibieza... pareciera que se ha equivocado o bien este sector nunca antes lo había visitado. Su perplejidad es tal, que no sabe si aullar de pena negra o disfrutar que ha descubierto ésto como una lección más... no son las mismas flores-parlante, la cascada ya no es invertida, los pájaros que vuelan a esta hora no dejan estelas en el cielo, no parece haber duendes, gnomos ni hadas... avanza despacio, porque las hojas no son hojas son cuchillos... entre las ramas divisa al lobo que tanto buscaba y apura el paso, llega donde él saludándolo alegre pero el lobo - que creía conocido- le dice con tono poco amable: "El mundo no gira en torno a ti"... el lobito da un paso hacia atrás y lo observa transformarse en otro que - acto seguido- lo deja solo y muy confundido... no era su lobo luminoso de gestos cariñosos que tanto le agrada cuando danzan juntos de madrugada!

Se sienta bajo un árbol y deja escapar su pena en un suspiro de desgano con su mirada en el fondo de la nada... en eso aparece un personaje desconocido que se le acerca de improviso y le dice: " Es condición humana entregarlo todo, hasta que se aprende a tener reservas. Pero las tormentas y las risas son un lujo que los insensibles no tienen!". El lobito sorprendido y emocionado abre bien sus ojos, con un roce le agradece esas palabras... el desconocido se acerca y le susurra: "BUENO... entonces que la expedición inicie y dejémonos descubrir más el uno del otro" ... el lobito sonríe. La promesa se ha sellado en ese bosque extraño lleno de espejismos.


martes, 13 de julio de 2010

Martes 13...


Ya es Martes 13... Se ha cerrado la puerta de golpe y el minutero del reloj está detenido... el frío polar de allá fuera no es nada comparado con esto que se siente ahora, duelen los huesos y el alma se congela... el silencio se vuelve tormentoso, la oscuridad es total y hasta respirar duele!... estático de pie en el mismo lugar intento adivinar lo que viene, sé que en cualquier instante los espíritus del mal harán una fiesta conmigo... mi corazón se acelera... estiro mis manos buscando algo en lo que afirmarme... trabajosamente doy un paso y luego otro... me derrumbo en la pared que encuentro, apegado a ella y en el suelo... un rugido gutural ensordecedor rompe la noche de improviso... quiero escapar de ese lugar pero todo comienza a girar velozmente, cierro mis ojos y con mi último aliento grito desesperado tu nombre... los giros se detienen y la luz vuelve... ahora estoy tendido en plena calle en una ciudad de zombies... me levanto rápido y miro a todos lados, pareciera que miles de ojos me observan, estoy sudando de espanto... hay quejidos en el aire, ruidos muy extraños... desde lo negro de una ventana vuela un cuchillo que por centímetros no se clava en mi cuello... corro!... corro sin mirar atrás por una avenida interminable... a medida que avanzo las luces que dejo atrás se van apagando... es La Sombra que quiere atraparme, son mis miedos y mis negaciones las que intentan arrastrarme... no puedo evitarlo, estoy llorando!... no sé qué ocurrirá si me detengo... debo continuar hasta el final, no me rendiré porque sé que en algún lado tu también me estás buscando... tropiezo y caigo azotándome en el cemento... me desarmo, me duele todo, aún así me levanto y de nuevo corro!... sé que me sigue pero no puedo mirar atrás, no puedo distraerme ni un segundo... a lo lejos escucho tu voz!!... voy en esa dirección... el sonido viene desde lo alto de un edificio... te busco con la mirada a medida que avanzo... y ahí te veo... desesperado en la azotea de ese viejo hotel que luce desocupado... entro sin pensar y subo agitado las escaleras de madera... es una torre antigua que cruje macabramente con mi loca carrera... cada piso que abandono al subir queda completamente oscuro... La Sombra me pisa los pasos, ya casi no tengo fuerzas, todo es demasiado!... sigo subiendo porque te escucho decirme: Amor, no te rindas!... yo te espero!... apenas llego al último piso y me encuentro con una puerta que está cerrada... mientras La Sombra forma un agujero en el piso que amenaza con tragarme... giro la manilla y no abre, la puta puerta está con llave!... tu me hablas y me dices: Tranquilo, cierra tus ojos y conecta tu corazón con el mío... y eso hago!... me concentro con los párpados apretados mientras dejo que mis emociones fluyan... respiro pausado, más relajado... siento que tu tibieza me envuelve, tus brazos y un suave beso en mis labios... abro los ojos lentamente y te veo sonriendo iluminado... estamos en un parque y el sol se derrama por completo entre el follaje... mientras acaricias mi cabello me dices susurrando: Amor, ésto que sentimos nos ha salvado!

miércoles, 7 de julio de 2010

Encuentro con Adonis


Es curioso... yo también caminé en soledad por esas mismas calles sin nombre que tu recorres hoy... en más de una oportunidad hundí mi mirada en ese mar que tenía al frente, permitiendo que mi alma se liberara en silencio y que mi corazón se expresara diciéndole a mis ojos que lloraran por él... me hice uno con el viento en remolino, me fundí con la lluvia y dejé que el frío dialogara con el vacío... caminé muchas veces viendo las luces dibujadas en el agua y sintiendo la noche como un manto cubriendo mi espalda... Por eso, mientras me hablabas hoy - con la voz entrecortada por tu llanto de niño-hombre- podía sentir perfectamente ese mismo aroma salino y escuchar el sonido inconfundible de las olas rompiendo en las rocas... era tu voz un caudal de emoción desatada, era tu alma un cosmos revolucionado con planetas en choque, el pecho abierto y el corazón a la intemperie... quise abrazarte de inmediato para calmar esa tormenta que tenías dentro, correr por la costanera contra el tiempo, recorrer la ciudad en un segundo hasta llegar al lugar en el que te encontrabas detenido hablándome a la distancia, para estar contigo en el momento preciso de ese llanto, ayudándote a convertir cada lágrima en una estrella que te sonriera cuando la conversación hubiese terminado...

Al enredarme con tu rostro de Adonis la primera vez, de inmediato descubrí en tu mirada que tenías pena en el alma y pude darme cuenta que haz sentido en la piel la incomprensión... no es fácil crecer y avanzar en la vida!... más aún si se trata de un joven como tu que genera pasiones y desata los celos, tal cual le ocurrió al dios griego hijo de Mirra, personaje mitológico del que se enamoraron Afrodita, la diosa del amor, y Perséfone, la diosa de los infiernos...

A menudo todo el mundo te dice lo que tienes que hacer... y el plan parece ser siempre el mismo para todos: buscar una pareja hermosa, casarte, tener hijos, trabajar 8 horas diarias para mantenerlos, hasta que ellos repliquen lo mismo que has hecho tú... y te obligas a cumplir ese designio!... si te cuesta o no puedes los mismos que pregonan el "Plan Perfecto" te cuestionan, te enjuician e incluso te llegan a castigar... algo de eso se traslucía en tu semblante esa noche en que nuestros caminos se cruzaron.

Comencé a observarte en silencio, sólo para intentar descubrir y entender mejor el universo que sostiene tu mundo interno... amigos en común me llevaron a intuir claramente que había un tema trascendental que nos unía, reconozco que eso ejercía un especial magnetismo para mí... y, cómo si fuera una señal en el cielo, un día dijiste que estabas en esa ciudad que hoy recuerdo con nostalgia por lo potente de mi experiencia allí... con la sola diferencia que tú aclarabas que no eras muy feliz, que no te acostumbrabas, que te sentías solo y con ganas de volver... por eso me atreví a hablar, pues lo que intuía era ya concreto y real.

Tal como Adonis, estabas sintiéndote encerrado en una caja y con ganas de escapar de allí. Intenté regalarte algo de la felicidad que a mí me había entregado esa formidable ciudad con 4 mil años de antigüedad, invitándote a que la vieras con otros ojos y a que salieras a conquistarla sintiéndote un superhéroe entre esas calles y con el Mediterráneo a los pies... te imagino como un viajero del tiempo, cruzando umbrales y épocas; observando el poder de Hércules, cuando recorría el Montjuic; entre ruinas de épocas romanas; escuchando los ecos de una invasión musulmana; perdido y maravillado en un Barrio Gótico; alucinando con una casa ondulada con una cruz de cuatro brazos en el techo... o caminando por un bosque de pilares de concreto con un follaje de alambres, o bien maravillado con una lagartija gigante cubierta de azulejos...

Hoy danzamos con palabras y nos acercamos sin tocarnos, ofreciendo al otro esa mano amiga que tanto se necesita cuando el camino se enreda y se pone cuesta arriba... pero, como Adonis, vivirás siempre entre la oscuridad y la luz, tu vida oscilará entre la lluvia y el sol... un tiempo recluido en el infierno y otro disfrutando los agradables colores de las flores que se abrirán especialmente para tí... pero está escrito que no eres de nadie, que el tiempo que más disfrutas es el que logras estando solo a merced del aire, recorriendo libre las calles que quieras; sabiendo que tu ciclo es el ya descrito: Otoño, invierno, primavera, verano... y ahora habrá motivos en cada una de tus estaciones que te mantendrán de pie y luchando: Llega tu hijo para llenar de dulzura todos tus momentos; y tienes también un amigo, que te escribe y que te quiere ver sonriendo... Debes continuar adelante, avanzando tranquilo, rumbo al infinito... ya lo sabes, por cada lágrima derramada una estrella brillará y sonreirá contigo. Eres un bendecido del Señor.